Este es el texto fundacional de una teoría filosófica que afirma un universalismo
posmetafísico e interactivo, que ha ido desplegándose lentamente como una alternativa a al lenguaje oficial de la ética. Dejarse llevar por la mirada crítica que rezuma nos
ayuda a comprender donde estamos situados y cuales son los olvidos que debemos
recuperar.
Hace años que Seyla Benhabib representa un referente ético en las
cuestiones éticas, políticas y culturales. Desde que en 1992 publicara la obra
que ahora nos ocupa Situating the self, traducida
recientemente en Gedisa, su producción intelectual no ha dejado de
sorprendernos con títulos como The Claims
of Culture. Equality and Diversity in the Global Era (2002), publicado en Katz Editores,
o más recientemente The Rights of Others.
Aliens, Citizens and Residents (2004), publicado también en Gedisa.
Sus reivindicaciones siempre han tenido que ver con el respeto a las
minorías en el contexto de una universalidad innegociable, cosa que significa
que nunca ha renunciado a defender una ética crítica aplicable para todos
aunque siempre haya intentado plantear este tema desde el punto de vista
particular.
Ejemplo de ello es Situating the
self, traducido como, El ser y el
otro en la ética contemporánea, donde la autora se planta frente tres de
las corrientes más influyentes del siglo XX: el comunitarismo, el feminismo y
el posmodernismo, con la intención de recuperar y reconstruir el legado moderno,
corrigiendo las deficiencias que puedan derivarse de su universalismo, a partir
de las críticas que contra él se han formulado.
Benhabib propone un universalismo interactivo a partir de una lúcida
lectura de autores como Habermas, Arendt, MacIntyre, Foucault o Lyotard. Al
incorporar a su diálogo los discursos de estos intelectuales que compiten entre
sí su única intención es mostrar que no les falta razón al afilar sus críticas
contra al universalismo, pero que estas no son enmiendas a la totalidad sino
sendas que el universalismo debe tomar si quiere pasar de ser la oscura religión
de la razón dogmática a la filosofía interactiva del consenso comunicativo.
Concebido como un libro hegelianamente contradictorio es a través de la
negación que el pen
Este es el texto fundacional de una teoría filosófica que afirma un universalismo posmetafísico e interactivo, que ha ido desplegándose lentamente como una alternativa a al lenguaje oficial de la ética. Dejarse llevar por la mirada crítica que rezuma nos ayuda a comprender donde estamos situados y cuales son los olvidos que debemos recuperar.
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